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Prosperidad, Una Novela

Jenna Leigh Evans translation by Aliz Ayala

Pages:
ISBN: 978-145752-746-3
List Price: 2.99
Category:
Available: May 2014
Edition:

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Estados Unidos al fin ha encontrado una manera de hacer que los incobrables paguen: el programa PROSPERAR, una muy moderna y lujosa prisión para los deudores alojada en un centro comercial. Cuando la cascarrabias errante Percy Rue llega, está muy sola y en quiebra, y la única persona que le habla es Lita Takewell, una sacerdotisa de la Nueva Era y traficante de drogas que ella preferiría evitar. Pero cuando Percy descubre las siniestras maquinaciones detrás de la benevolente fachada del programa, Lita es la única en quien puede confiar, y quizás la clave de su supervivencia. Prosperidad es un híbrido de ficción especulativa y sátira social, una comedia de humor negro situada en un futuro muy próximo. Es una novela para cualquiera que haya encontrado alguna vez algo gracioso, ¡o enloquecedor!, en la cultura corporativa, los trabajos de cubículos, los cobradores de deudas, los seminarios, la información y entretenimiento, el activismo político, la publicidad, los programas de asistencia del gobierno, los filántropos millonarios, los centros comerciales, las reuniones comunitarias, la espiritualidad de la Nueva Era, las grandes farmacéuticas, la burocracia, las amistades forzadas, las celebridades, el salario mínimo , los anarquistas, los videojuegos, el sistema de justicia penal, la externalización, los patios de comida, la educación, la formación en el puesto de trabajo, la privatización, la psicoterapia, o estar de pie en la fila en el departamento de vehículos.

Jenna Leigh Evans ha sido publicada en Ping-Pong, y en In Pieces: An Anthology of Fragmentary Writing; en los blogs de ficción FragLit, The Outlet, y The Nervous Breakdown. Vive en Brooklyn.

Nació en 1969. A los quince años, abandonó la escuela y se fue de casa. Tuvo trabajos que incluyen despachadora de camiones, limpiadora, peón, lavavajillas, jornalera, pintora de brocha gorda, ayudante de cocinero, operadora telefónica, y mesera. Ella pasó dos años haciéndose pasar por estudiante en el Instituto de Arte de San Francisco para tomar clases con la escritora Kathy Acker, hasta la fecha, es la única educación formal que ha tenido. Ella ha vivido en Nueva York, Los Ángeles, San Francisco, Massachusetts, Maine, y, brevemente, en su auto.

Jenna Leigh escribe:
Yo soy una de los, vamos a decir 39,8 millones o algo así, de estadounidenses que viven justo encima de la línea de pobreza. Prosperidad puede ser ficción, pero es puramente fáctico que vivir sobre la línea de pobreza es el acto de caminar sobre la cuerda floja por encima de una minúscula, y cada vez más amenazada, red de seguridad. Sin embargo, en Estados Unidos se siente socialmente incorrecto, posiblemente antipatriótico, el admitir que se está bajo la ayuda del gobierno, o discutir abiertamente lo que se siente ser llevado a las lágrimas por un cargo por sobregiro.

Espero que eso se note en Prosperidad que creo, sobre todo, en la compañía: en dar testimonio y ser visto. Espero que mis lectores, especialmente aquellos que se sienten limitados por circunstancias económicas, se sientan vistos.

Y espero que se rían, porque también creo en ello.

Conoce a la traductora:
Aliz Ayala se enamoró de la literatura a una temprana edad. Sus sueños de recorrer el mundo nacidos a raíz de sus viajes alrededor de su natal México eventualmente la llevaron a Chile, donde ahora, como traductora entreteje con creatividad la magia de las palabras para cruzar las barreras culturales y lingüísticas.
Durante sus viajes familiares por los contrastantes estados mexicanos, ricos en cultura, costumbres y herencia, su deseo de experimentar el mundo más allá de sus confines se despertó pero para que verdadero viaje pudiera comenzar, su imaginación y emociones la llevarían por el reino de la poesía primero.
Su aventura comenzó a sus veintitantos años, mientras trabajaba para compañías trasnacionales e internacionales. Al crecer su sentimiento de limitación por las rutinas y exigencias del mundo moderno, llegó el tiempo de cambiar. Ahora trabaja como independiente desde casa.